En sólo diez años el Salón del Grabado
y las Ediciones de Arte Contemporáneo, Estampa ha logrado
convertirse en referencia obligada para el mundo del arte
en España. En 1993 nace el Salón con la intención
de divulgar una especialidad artística sólo
frecuentada por coleccionistas y estudiosos y con una presencia
anecdótica en el mercado del arte; diez años
después la organización se ve obligada a limitar
el número de participantes, el comité de selección
se muestra cada vez más exigente ante la demanda de
solicitudes de admisión y desde lugares tan alejados
como Egipto, Bulgaria o Chile nos llegan propuestas para el
montaje de exposiciones, retrospectivas o muestras monográficas.
Estampa ofreció al público español muestras
hasta entonces inéditas del trabajo como grabadores
de los mejores artistas del siglo XX, como la serie de Dora
Maar de Picasso, el Grabado Japonés, Marcoussis y Laboreur
- precursores del cubismo-, lo mejor del Equipo Crónica
en su faceta de grabadores, la carpeta "secreta"
de Saura para Juana Mordó, los Fussés de Miró
o la selección de los fondos de grabado de la Hispanic
Society de Nueva York.
Desde su primera edición, Estampa ha seguido un criterio
ecléctico para ofrecer al público español
muestras del trabajo oculto de los más significativos
artistas. Si en el 93 se presentó por primera vez en
España la obra gráfica de Jasper Jhons o la
serie más reciente de grabados de Bacon, también
acudieron las principales galerías de América
latina con una densa muestra de los mejores grabadores de
ese continente y una selección de la colección
de obra gráfica del Museo Olímpico de Lausana.
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Los artistas españoles siempre encontraron en el Salón
un escaparate de calidad donde dar a conocer su labor como
grabadores. Desde los consagrados de la talla de Lucio Muñoz,
Saura, Gordillo, Tápies o Antonio López a los
que desde los años 80 se han hecho un hueco en el mercado
internacional del arte y que en su faceta de grabadores no
han logrado un reconocimiento del público. Así,
autores de la talla de Barceló, Miguel Conde, Canogar,
Gerardo Rueda o Javier Vallhonrat colgaron su obra en diferentes
ediciones del salón.
La promoción de la edición de arte, y su forma
más alambicada, los libros de artista, es otra de las
obsesiones de la comisión organizadora. En 1994 la
Biblioteca Nacional expuso en el Salón una selección
de sus libros de artista, prácticamente desconocidos
hasta entonces. Pero también fue el año en que
la presencia iberoamericana comenzó a hacerse notar.
Cuba, México, Argentina o Colombia han frecuentado
el Salón desde entonces.
En 1995 a las exposiciones inéditas en nuestro país
de los pochoirs de Picasso, la obra gráfica de Luis
Gordillo y el Poema del Angulo Recto de Le Corbusier se suman
actividades paralelas que otorgan un valor añadido
al Salón. Nace Estampa Conservación, un foro
en el que se dan a conocer las técnicas más
recientes y efectivas en la conservación de obras de
arte por parte de expertos nacionales y extranjeros convocados
por las instituciones públicas españolas especializadas
en la conservación del patrimonio.
El homenaje a Goya que Estampa celebra en 1996 comprende obras
de Saura y Eduardo Arroyo y se complementa con la primicia
de Rafael Alberti y su presentación de la carpeta "Todo
Alberti: toros, amor, naturaleza y mar". Es el año
en el que se inicia una fructífera colaboración
con la Calcografía Nacional con la presentación
del diccionario del dibujo y la estampa.
La última edición de Estampa en el antiguo
Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, en 1997, supone
el estreno del Pabellón de la Comunidad de Madrid.
Más de 50 expositores, públicos y privados,
se agrupan en un solo espacio. La colaboración con
Calcografía Nacional-Real Academia de Bellas Artes
de San Fernando es ya una realidad y la presentación
de una selección de Ukiyo.e, -grabados y xilografías
japonesas- de los albores del s XX complementan y dan sentido
a la muestra de los precursores del Cubismo y del Equipo Crónica.
También es el año en el que se inician las colecciones
públicas de Estampa, realizadas para, y en colaboración
con, la Consejería de Educación y Cultura de
la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Cultura.
La expansión del Salón, el número y
la calidad de los expositores mueven a la organización
a buscar un escenario más amplio y el resultado es
la celebración del Salón en el pabellón
XI del recito Ferial de la Casa de Campo de Madrid. 1998 es
el año de la Suite Senefelder de Eduardo Arroyo, de
la serie de Chillida, la "Indetenible quietud",
la muestra de libros de artistas españoles editados
en Francia en la que colaboró la embajada francesa
en Madrid, el pabellón de estampas del Museo de Bellas
Artes de Viena o la celebración, dentro de las Jornadas
Técnicas, de los primeros debates y presentaciones
sobre la estampación digital.
En 1999 llegan a Estampa para quedarse, las Tentaciones.
Un espacio que la organización cede a un grupo de jóvenes
artistas que inundan de frescor el panorama artístico
español con sus atrevidas propuestas. Con ellos llegan
también al Salón los Encuentros Juana Mordó,
un ciclo de conferencias que se repite en sucesivas ediciones
y que analiza el papel de la mujer en la gestión cultural.
El grabado japonés contemporáneo, la Fundación
Amigos del Museo del Prado o el gabinete de estampas del Museo
Cerralbo complementan la oferta de exposiciones ese año.
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200.000 ciudadanos han visitado antes del año 2000
las sucesivas ediciones de Estampa. Sólo en los tres
años anteriores se habían realizado transacciones
por un valor superior a 1000 millones de pesetas. Son las
primeras cifras que ofrece el Salón y lo que convence
a las mejores galerías para acudir a Estampa cada año.
Tentaciones incorpora ese año obras de Alberto Corazón
o Ouka Lele, el arte de los países del Magreb se presenta
en Estampa por primera vez, el Instituto de BBAA de Tetuán
muestra lo mejor de sus fondos, la obra gráfica de
los hermanos González, Joán, Julio y Roberta
se presenta junta y coordinada en nuestro país por
primera vez y Feito cierra la oferta con tres series distintas
que se estrenan en el Salón, inaugurando así
la costumbre de reservar para el Salón el trabajo en
obra gráfica de los artistas españoles que más
trabajan esta técnica.
Llegamos así a la más reciente edición
del Salón, ocho museos y colecciones semipúblicas
acuden a Estampa, desde el Museo Nacional del Grabado de Buenos
Aires a la Fundación Pilar y Joan Miró, selecciones
de sus fondos de obra gráfica se muestran en el Salón.
Rafael Canogar y Amadeo Gabino realizan obras y series específicas
para Estampa, Beuys es homenajeado en una exposición
de las ediciones de Lucrecia Durini, Herwig Zens presenta
en España su Diario en Grabado, y el espacio Las Tentaciones
de Estampa muestran 14 propuestas innovadoras de lo más
reciente en estampación, desde la estampa digitalizada
a la instalación o la fotografía.
Llegamos de esta forma al año 2002, el décimo
aniversario debe, obligadamente, resumir y reflexionar sobre
el trabajo realizado hasta la fecha. Y proponer lo más
reciente, interesante y asentado de la oferta artística
en el fascinante mundo del arte editable. Pero es ya otra
historia.
Datos de interés ESTAMPA 2002
Fechas: del 6 al 10 de noviembre de 2002
Lugar: Pabellón XI y de Convenciones de la Casa
de Campo de Madrid. España.
Horario: de 12 a 21 horas
Precio Entrada: 6 euros
Acceso: Metro: Alto de Extremadura (L.6) y Lago (L.10).
Autobuses: 31, 33, 36, 39 y 65.