Ana Erra y la técnica del
collage
Después de una larga etapa inicial
ligada al grabado y dentro de él, casi exclusivamente,
a la xilografía y al dibujo a la pluma, lo que me
liberó de ese rígido ejercicio del blanco
y negro puros fue mi encuentro con la técnica de
los recortes pegados.
Esta técnica provenía del
cubismo, el cual había adicionado elementos reales
a la pintura enriqueciendo sus posibilidades visuales con
un rico yacimiento de materiales inéditos. A partir
de ese momento, el collage se inscribe en casi todas las
vanguardias del siglo XX.
En el collage los recortes cobran vida
propia. Esta técnica permite unir y relacionar elementos
totalmente dispares, opuestos, siguiendo un proceso de desconceptualización
inicial y posterior reordenamiento, a veces inconsciente,
que permite al artista formar nuevas imágenes absolutamente
libres, inéditas, lo que les otorga ese grado de
sugerencia, de misterio, de paisaje onírico. Esas
imágenes escapan al espacio – tiempo real y
ofrecen a cada espectador la posibilidad de una lectura
diferente.
En esa etapa entro en contacto con la
deslumbrante obra de Marx Ernst, activo miembro del movimiento
surrealista, quien utilizaba para sus collage ilustraciones
de las revistas francesas del siglo XIX, especialmente de
“Ilustration Française”, o de las novelas
de Julio Verne. Con elementos recortados, aislados y vueltos
a montar, realizaba collage que transmitían un clima
moral opresivo, angustiante, delirante.
El movimiento surrealista encontró
en los collage de Marx Ernst su más acabada expresión.
Junto a Ernst, usaron esa técnica, artistas como
Picasso, De Chirico, Man Ray, Magritte, Dalí, Marcel
Duchamp, Francis Picabia o Frida Khalo. De todos ellos,
el que modulaba en mi misma cuerda era Max Ernst.
El collage y sus metáforas plásticas,
por encima de los repertorios simbólicos del surrealismo,
correspondían a una experiencia más alta:
la poética.
Ana Erra, 2004
TEXTOS DE LAS EXPOSICIONES DE ANA
ERRA
1- Exposición Mujeres de América.
Portoroz, Slovenia
“Un repertorio de imágenes
reflexivas, en una clara fantasmagoría compuesta
por collage de inspiración cubista [es lo que] la
pintora Ana Erra integra con eficacia con los diseños
preexistentes. El efecto mágico del montaje se logra
con el procedimiento de disimular las figuras, lo incompatible
es llevado al límite de la imaginación, donde
reina lo irracional, lo simbólico, lo inconsciente.
Ponderadas combinaciones del collage crean el esquema poético
de un potencial alegórico de símbolos y de
signos, en el cual resuenan los ecos de los luminosos escritos
de Borges, Galeano, Poe.”
“El hábil pasaje de las transparencias de las
tintas de colores a las figuras aplicadas disimulan casi
por completo la distinción entre lo original y lo
agregado, entre la intervención pictórica
y el fotomontaje. La aglomeración estructural en
la cual prevalece una línea retorcida, una espiral,
vienen ordenados con maestría, con una precisión
obsesiva del detalle que recuerda la obra pictórica
de los más incisivos cuadros de Dalí”
Majda Bozeglav. Crítica de Arte.
Portoroz, Slovenia
2- Exposición Memorias del Fuego. Savoia
Excelsior de Trieste, Italia.
“Las obras de Ana Erra, - realizadas
con la técnica del “collage”-, agregan
al mundo una dimensión surrealista no referida al
dato real objetivo.
No es el arte de la mimesis (o sea, de la imitación),
es el arte como trayecto independiente que encuentra en
lo fantástico la consumación del efecto compositivo
final valiéndose de los fragmentos de la realidad
visible. La sugestión viene del conjunto, de la ubicación
audaz y temeraria del aparato escénico. Una serie
de invenciones e “incidentes” figurativos que
hacen las obras únicas, preciosas, y sin retórica,
irrepetibles.
La atmósfera –con la consecuente selección
de las soluciones cromáticas- es grandilocuente,
se diría “españolesca”, y remite
al mundo de la fértil fantasía onírica
de Dalí, mientras otras composiciones “mentales”
de las imágenes llaman a la memoria a Picasso y su
análisis cubista, para arribar al milagroso placer
por las paradojas del belga René Magritte.”
Giancarlo Bonomo. Crítico de Arte.
Director del Movimiento Arte Intuitiva. Trieste, Italia
3- Exposición Poesía en los muros.
Museo Histórico Nacional, La Habana, Cuba
“Ana Erra, la pintora, la manipuladora
de todo límite canónico de las formas, los
procedimientos, las técnicas contemporáneas
nos abre a una lección no por menos evidente menos
trascendental: todo cabe, toda forma dice, puede decir,
tiene un uso: lo que importa es la mano ordenadora de los
elementos, la elaboración intelectiva del caos y
vemos como los materiales más comunes se integran
y se dignifican en la maestría, sobria, exacta, pero
provocadora, incoherente, transgresora que al final nos
dejan, coronada, sobrepasada, la intención, el hecho.”
Alex Pausides. Poeta, escritor. La Habana,
Cuba.
4- Exposición ¿Y después
qué? Buenos Aires, Argentina.
“Lo original en los notables “collages”
de Ana María Erra es su empleo en la elaboración
de arduas metáforas plásticas, lo que en principio
la acerca a los repertorios simbólicos del surrealismo,
pero mucho más a una experiencia más alta:
la poética. (…) Sin perder de vista tampoco,
en ningún momento, su condición de pintora,
sus atavismos como tal. Las imágenes ajenas que aparecen
en sus obras se integran, (…) aparecen de sus fondos
que se convierten así en los verdaderos protagonistas
de sus extraños trabajos, en una especie de misión
convocante.”
Osiris Chierico. Crítico de Arte,
Buenos Aires, Argentina.