Intuyo que, tal vez, nos estamos apartado de la “gran tradición”, que estamos perdiendo los vínculos simbólicos que nos unían a los aspectos mágicos de la vida. Y estos aspectos mágicos me interesan muy especialmente... es mucho más lo que desconocemos que lo que creemos conocer, mucho mas vastos los aspectos anímicos e inconscientes del ser humano que los que ofrece la simple razón y el intelecto. En mi caso, no puedo concebir los mitos como simples historias o cuentos más o menos fabulosos del pasado, sino que percibo que en ellos están presentes elementos actuales de nuestro psiquismo, e incluso que reflejan aspectos y conflictos intemporales del alma humana.
Dicho esto, añado que trato de abordar las Mitologías desde una estética del presente. Cierto que –muy conscientemente- en esta serie se juega con ambientaciones y planteamientos compositivos que la vinculan con el tenebrismo de Caravaggio, con la estética Renacentista e incluso con la pintura de los siglos XVIII y XIX. La razón de todo ello es la preocupación por recuperar la tradición pictórica -tan mal vista a partir de las vanguardias del siglo XX-, la preocupaciónpor vincularme nuevamente al gran arte, pero desde unas perspectiva actual.La inclusión en las composiciones de fotografías retocadas a mano a través del ordenador (con el ratón), da lugar a una estética novedosa que apartándose, aparentemente, de todo vanguardismo, se coloca curiosamente en primera línea de vanguardia.