Marcus Antonius Jansen es un ciudadano del mundo. Creció en New York y Alemania, vivió en varios lugares del mundo, incluido el sureste de Asia, y sirvió en el ejército de Estados Unidos en la I guerra de Irak.
La tragedia del 11 de Septiembre fue un hecho que marcó el curso de su obra, y también cambió su mentalidad. En ese momento recién había regresado desde Alemania para vivir en los Estados Unidos, y se encontraba en Atlanta. Cuenta que la crisis generada por el atentado le hizo pensar que había cometido un error al dejar Europa, pero se dedicó a hacer contactos y a trabajar en sus pinturas, a la par que ejercía muchos otros trabajos que le permitían mantener una base económica.
Ahora vive en Lehigh Acres, una comunidad de 34.000 personas al este de Fort Myers, Florida.
Se mudo al sureste de Florida junto a su esposa de origen alemán, Michaela, y sus dos hijos, Elías y Dominic. Jansen explica en una entrevista que sus padres se habían mudado de New York a Fort Myers y quería que sus dos hijos crecieran cerca de ellos. La elección acabo siendo más beneficiosa que sólo un clima subtropical y playas hermosas.
Jensen ya estaba comenzando a ser reconocido cuando fue descubierto casi por accidente por Allan Donson, un visitante de invierno asiduo a Fort Myers. Donson iba al teatro Arcade Theater, en el centro de Fort Myers, cuando en la ventana de la galería ACT, justo al lado del Teatro, vio una pintura de Jensen. La galería apoya a una ONG que asiste a las víctimas de violencia de género, y patrocina un refugio para mujeres maltratadas. Jensen era voluntario ese día en la galería ACT.
Impresionado por el talento y estilo del artista, Donson entró a la galería y se deshizo en halagos a la obra del artista. En 2007, Donson acabo escribiendo el libro “Marcus A. Jansen Modern Urban-Expressionism”.
En Alemania, donde Jansen estudió en una escuela de pintores y diseño, estuvo influido por el Expresionismo alemán de principios del siglo XX. “El expresionismo es el arte de la emoción, el arte de la tensión provocada por la conciencia de las fuerzas que rodea a la humanidad” dice Jansen en Malibu Arts Reviews. “La inevitabilidad de la guerra, el crecimiento de la industrialización, el poder del capitalismo, la pobreza. Todas estas cosas pesan en la mente de la gente cuando se origina el Expresionismo, a principios del siglo XX”. El maestro Willem de Kooning ya se ha aventurado en el “Expresionismo Urbano” concentrándose en los paisajes urbanos en 1950. Pero el trabajo de Jansen tiene nuevas influencias. Su estilo se remonta a la intransigente vida urbana del Bronx, en donde fue introducido al nuevo movimiento del arte del grafiti a principios de los ’80. Eso es lo que hace “moderno” a su Expresionismo Urbano.
“Mi primera influencia fue simplemente estar en New York”, dijo Jansen. “La ciudad en sí misma es una obra de arte. En cualquier lugar que mires encontrarás una combinación de grafiti y vieja arquitectura. Es una gran mezcla de la expresión humana.”
Jansen describe su estilo en New York Arts Magazine: “Una combinación de lo viejo y lo nuevo utilizando técnicas del pasado y presente. Uso el entorno urbano como un escenario en donde, por ejemplo, una simple boca de incendios puede servir como actor, escenario y guión al mismo tiempo.”
Jansen ya utilizó el término “Expresionismo Urbano Moderno” para describir su arte cuando Donson apareció en la galería y reforzó tal concepto.
Sus pinturas y serigrafías, son resueltos y valientes en su representación de la vida. También pueden ser políticos y polémicos. Por ejemplo, Jansen crítica con frecuencia la guerra en Irak. Se manifestó contra la guerra, con su uniforme de soldado estadounidense, en Atenas, en el 2002, junto con otras 3.000 personas. “Allí hablé abiertamente.” Jansen cree que una buena pintura provoca controversia. “Tal vez despierta algo, un conocimiento del que hasta entonces no fuimos conscientes.”
Jansen confiesa que su color favorito es el rojo, pero en sus obras hay una fusión mágica de todos los colores de la paleta. La experiencia de entrar a su estudio deja en la mente una imagen multicolor, con pedazos de papel, de tinta, pinceles sueltos y puntos cromáticos. El uso de la técnica del collage le proporciona a la imagen un sentido tridimensional, le da profundidad y, a la vez, realismo.